Padres y niños nos cuentan su experiencia

Nelly López y Manuel Ignacio Castro-Gil

Padres de dos niñas participantes en el primer programa de inmersion

El pasado verano hemos enviado con ellos a nuestras dos hijas a los Estados Unidos con esta organización. Nuestra opinión es que la planificación y la supervisión durante toda su estancia  ha sido extraordinaria. Pudimos comprobar la responsabilidad con que se actuó en todo caso, resolviendo los pequeños problemas que siempre se dan en este tipo de viajes (pérdida de maletas, familias que tienen que ausentarse unos días y cuyos chicos españoles hay que recolocar…). Todo ello, gracias a Katie, a Rubén y a las estupendas familias que nuestras hijas tuvieron durante su estancia, -familias con las que seguimos en contacto-.

Habíamos enviado a nuestras hijas a Inglaterra y USA con otras organizaciones, con las que no tuvimos queja alguna, pero el grado de cercanía y de seguimiento personal de esta organización es sin duda muy superior. ¡Enhorabuena y muchas gracias por tan maravillosa experiencia para ellas!

Alexia Cazón

Participante en el primer programa de inmersion

Soy una persona que me encanta viajar por lo que cuando me enteré que iba a Charleston ya estaba muy emocionada por conocer la ciudad y la familia que me iba a tocar. Charleston me sorpredio mucho por ser una ciudad muy diferente al resto de EEUU, es más tradicional, mucho más pequeña, las personas se conocen entre ellas… Conviviendo  con la familia que estuve me ha echo aprender muchas cosas desde como es la vida en EEUU, las cosas típicas de Charleston, como se el día a día de ellos… Además tuve la oportunidad de conocer a muchas otras familias, todas ellas fueron muy amables, hicimos muchísimas actividades gracias a la buena organización de Katie además de la convivencia. Sigo muy agradecida por los buenos momentos que pase con Katie y su familia, siempre estuvo dispuesta a ayudar ante cualquier problema y nos hizo pasar muy buenos momentos, tanto en el barco como en los partidos de baseball o en la piscina y la playa. Además también aprendí  mucho del idioma porque me hizo afrontarme a situaciones tales como tener conversaciones en las comidas con la familia, escuchar la misa en inglés…
Volvería a repetir esta experiencia y volver a pasar grandes momentos.

Pedro Sánchez Fente

Participante en el primer programa de inmersion

Este año estuvimos mi hermana Cristina y yo en Charleston. La estancia fue de tres semanas. Estuvimos cada uno con dos familias diferentes y lo pasamos genial. Las familias eran muy agradables y acogedoras, en seguida nos integramos en su vida diaria . Nosotros ya hemos estado otras veces en América pero quizás fue esta la mejor .  Vivimos el día a día en una ciudad con un atractivo centro histórico por el que puedes pasear, visitar lugares interesantes , ir de compras etc . Las familias ,también se preocuparon de hacer actividades con nosotros, llevarnos a sitios interesantes y de que todos los españoles que fuimos nos juntásemos ya fuese en la playa, cenando o en el downtown. Sin ninguna duda volvería a ir.

Alberto Cepeda Sáez

Padre de dos niñas participantes en el primer programa de inmersion

Por nuestra parte todo todo estuvo genial y no hay nada en contra. La familia  muy bien (mejor imposible), Nuestra hija estuvo muy bien tratada en todo momento y la verdad es que nos sentimos en todo momento muy seguros y tranquilos. De hecho he invitado a la familia a venir a España cuando quieran. Por lo tanto la familia si ellos están dispuestos a seguir, es muy recomendable.

Clara Castro-Gil

Participante en el primer programa de inmersion

Me llamo Clara Castro-Gil y tengo 17 años, este año en el mes de Julio he viajado a Charleston, South Caroline con la empresa ‘Don’t be a foreign’. Durante casi 4 semanas he convivido con 2 familias. La organización ha estado en todo momento pendiente de nosotros y ha intentado solventar inconvenientes que han ido surgiendo, como mi cambio de familia cuando la hija tuvo que irse de viaje. He mejorado mi nivel de inglés y he tenido la suerte de conocer gente hospitalaria, amable y divertida, que ha hecho mi estancia inolvidable. Gracias a Katie, a su familia y a Rubén que nos han cuidado tanto.

Lucía Saavedra

Participante en el primer programa de inmersion

La primera vez que visité los Estados Unidos fue este año mediante este programa de inmersion lingüística. Siempre tuve interés por conocerlos ya que me encanta viajar, conocer nuevas culturas y el inglés. Sin embargo, es la idea de irme tan lejos y durante más tiempo del que solía separarme de mi familia me daba un poco de miedo.
Como dije, este verano me acabé animando y fue sin duda una experiencia para contar y recordar toda mi vida.
El miedo a no ser capaz de desenvolverte en otro idioma sinceramente es lo menos preocupante. Yo nunca había hablado con personas nativas y la verdad es que me sentí muy acogida por la familia. Mismo ellos también se esforzaban por aprender mi idioma y hacíamos juegos para practicar los dos.
Además, en los momentos de “echar de menos” o de simplemente de tener la necesidad de hablar un poco nuestra lengua, preguntar nuestras dudas etc. teníamos el apoyo de nuestra monitora.
Esta aventura la resumo en una gran colección de nuevos recuerdos y actividades totalmente novedosas para mí: cena en un restaurante tailandés, barbacoas americanas, recogida de arándanos, fiestas americanas, conciertos de música típica, la visita a un parque de camas elásticas, los partidos de béisbol, y una de mis actividades acuáticas favoritas; el tubing.

Paloma Ferreiro

Participante en el primer programa de inmersion

La ilusión de viajar al extranjero, de vivir la experiencia con una familia con diferentes costumbres,horarios…Recuerdo como si fuese hoy los nervios por conocer a la familia y saber que te depararía con ellos. Finalmente, todo salio genial, una familia que deseaba pasar tiempo conmigo y que hacia todo tipo de planes, para que yo pudiese pasar el mejor verano posible y, cumpliendo la finalidad esencial de estos viajes, aprender Inglés. Definitivamente, después de dos años, he de decir que es una experiencia única de la cual no se puede desaprovechar la ocasión, ya que aparte de aprender Inglés, aprendes a adaptarte a otras situaciones y a convivir con diversas culturas.

El pasado verano, eramos 14 jóvenes los que emprendíamos este viaje, lleno de ilusión y de nervios; con ayuda esencial de la organización y con su gran trabajo, he de decir que hicieron de mi experiencia, una de las mejores.